Salsa Blanca con Espinaca
Salsa blanca cremosa con espinaca fresca. Perfecta para lasaña, canelones o como salsa de pasta. Lista en minutos.
- 1 litro de leche fría
- 3 cucharaditas de sal
- 100 g de manteca a temperatura ambiente
- 100 g de fécula de maíz
- 250 g de espinaca
-
1
Mezclar la base
En una olla grande, volcá 1 litro de leche fría. Agregá la sal y la manteca a temperatura ambiente.
-
2
Agregar la fécula
Agregá los 100 g de fécula de maíz y empezá a revolver rápidamente con una cuchara de madera hasta integrar todo. Hacelo ANTES de encender el fuego para evitar grumos.
-
3
Cocinar y espesar
Encendé el fuego a fuego fuerte y seguí revolviendo constantemente hasta que la mezcla empiece a espesar. Tarda 8–10 minutos.
-
4
Terminar la textura
Cuando esté caliente y espese, bajá a fuego medio y seguí revolviendo rápido hasta que quede suave y cremosa. Si se espesa de más, agregá un poco más de leche.
-
5
Agregar la espinaca
Para la versión con espinaca: agregá 250 g de espinaca cocida al vapor y picada. Revolvé hasta integrar bien.
- Mezclar en frío es el truco: nada de grumos.
- Si se espesa demasiado, agregá leche de a poco.
- La espinaca se puede cocinar al vapor o en agua hirviendo y luego escurrida bien.