Puré de Zapallo
Suave, dulce y con ese color naranja intenso que llena el plato. El zapallo anco asado concentra su sabor mejor que hervido, y con manteca, queso rallado y nuez moscada se convierte en un acompañamiento que le roba el show a la carne.
- 1 kg de zapallo anco (o coreano)
- 50 g de manteca
- 50 g de queso rallado tipo parmesano o sardo
- ½ cdita. de nuez moscada rallada
- Sal y pimienta negra a gusto
- 3–4 cdas. de leche entera (si fuera necesario)
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1
Cocinar el zapallo
Cortá el zapallo en trozos grandes, sacale las semillas y las fibras del centro. Tenés dos opciones:
**Al horno (recomendado):** Poné los trozos con la piel hacia arriba en una asadera, sin agua ni aceite. Cociná a 200 °C durante 35–40 minutos hasta que estén completamente tiernos. El horno evapora el agua y concentra el sabor.
**Hervido:** Si no tenés tiempo, pelá el zapallo, cortalo en cubos y herví en agua con sal 15–20 minutos. Colá muy bien y procedé a secarlo en la sartén antes de pisar. -
2
Retirar la pulpa
Una vez frío para poder manipularlo, separás la pulpa de la piel con una cuchara. La piel se descarta.
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3
Secar en la sartén
Ponés la pulpa en una sartén grande a fuego medio y la cocinás 4–5 minutos revolviendo constantemente. El zapallo tiene mucha agua. Este paso es fundamental para que el puré no quede líquido. Cuando empiece a despegarse de la sartén y la textura sea más compacta, está listo.
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4
Pisar y condimentar
Fuera del fuego, pisá bien con un pisapapas o pasapurés hasta obtener una textura lisa. Agregá la manteca y el queso rallado. Mezclá con movimientos envolventes hasta que todo esté integrado y el queso se derrita. Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada.
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5
Ajustar textura
Si el puré quedó demasiado espeso, agregá leche tibia de a cucharadas hasta la textura deseada. Probá y ajustá sal. Servilo caliente.
- Horno > hervido: el horno evapora el agua y el sabor del zapallo se concentra muchísimo más.
- Secar en sartén antes de pisar es el paso que más diferencia hace: si lo salteás, el puré queda líquido.
- El queso sardo o parmesano le da profundidad; con cremoso queda más suave y lácteo.
- Combina perfecto con pollo al horno, carnes braseadas o milanesas.
- Aguanta bien en la heladera 2–3 días; recalentá con un chorrito de leche y manteca.