Puré de Papa
El acompañamiento más clásico de la cocina argentina. Papas pisadas en caliente con manteca generosa y leche entera tibia: cremoso, suave y sin un solo grumo. El secreto está en la temperatura y en nunca usar mixer.
- 1 kg de papas (Spunta o similares)
- 80 g de manteca
- 150–200 ml de leche entera
- 1 cdita. de sal gruesa (para el agua de cocción)
- Sal fina y pimienta blanca a gusto
- Nuez moscada recién rallada (opcional)
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1
Cocinar las papas
Pelá las papas y cortalasen cuartos de tamaño similar para que se cocinen parejo. Ponelas en una olla, cubrí con agua fría y agregá la sal gruesa. Llevá a hervor a fuego fuerte, luego bajá a fuego medio-alto y cociná 18–22 minutos. Están listas cuando un tenedor entra sin resistencia.
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2
Calentar la leche
Mientras las papas se cocinan, calentá la leche en una ollita o en el microondas hasta que esté bien tibia (no hace falta que hierva). Esto es clave: la leche fría corta el calor y arruina la textura.
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3
Escurrir y secar
Colá las papas y volvelas a la olla caliente vacía. Dejá que reposen 1–2 minutos sobre el fuego apagado, moviéndolas suavemente. Este paso evapora el exceso de humedad y es lo que hace que el puré no quede aguado.
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4
Pisar en caliente
Con las papas todavía muy calientes, usá un pisapapas o un pasapurés. Agregá toda la manteca de una sola vez y pisá hasta integrar. La manteca se derrite dentro de la papa y crea la base cremosa. Nunca uses mixer ni licuadora: el almidón se activa y el puré queda chicloso.
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5
Incorporar la leche
Agregá la leche tibia de a poco, integrando con movimientos envolventes con una cuchara de madera o espátula. Ajustá la cantidad según la textura que preferís: menos leche para un puré más espeso, más para uno más fluido. Condimentá con sal fina, pimienta blanca y nuez moscada si usás.
- NUNCA mixer ni licuadora: el almidón se vuelve pegajoso y el puré queda gomoso.
- Leche siempre tibia: la leche fría baja la temperatura y corta la cremosidad.
- Manteca de buena calidad hace toda la diferencia.
- Para un puré más rico todavía: reemplazá parte de la leche por crema de leche.
- Si el puré quedó demasiado espeso, agregá más leche tibia de a cucharadas.