Milanesas de Carne
La milanesa de carne clásica argentina: fina, dorada y crocante por fuera, jugosa por dentro. Si la hacés con lomo en vez del corte de siempre, es la milanesa más tierna que vas a probar: se deshace en la boca.
- 1 kg de carne para milanesa (nalga, peceto o, para la versión más tierna, lomo)
- 2 huevos
- 1 diente de ajo picado o rallado
- Perejil fresco picado
- Sal y pimienta negra
- Pan rallado
- Aceite (para freír) o rocío vegetal (para horno)
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1
Parejar el corte
Si el carnicero no te las cortó ya finas, colocá cada bife entre dos láminas de film y aplanalo con una maza de cocina hasta que quede parejo, de 4 a 5 mm. Cuanto más pareja la milanesa, más pareja se cocina.
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2
Condimentar el huevo
Batí los huevos en un plato hondo con el ajo, el perejil, sal y pimienta.
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3
Empanar
Pasá cada bife primero por el huevo batido y después por el pan rallado, presionando bien con la mano de los dos lados para que se pegue del todo. Repetí el paso por el huevo y el pan una segunda vez si querés una costra más gruesa.
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4
Reposo antes de cocinar (opcional pero recomendado)
Dejá las milanesas ya empanadas 15 a 20 minutos en la heladera, apoyadas sobre una rejilla. Ese reposo hace que el pan rallado se adhiera mejor y no se despegue al cocinar.
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5
Freír
Calentá abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto, hasta que al meter un poco de pan rallado burbujee enseguida. Freí las milanesas de a una o dos por vez, 2 a 3 minutos de cada lado, hasta que estén doradas parejas.
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6
Escurrir
Sacalas a una rejilla, no a papel de cocina: así el vapor no las ablanda por abajo y quedan crocantes de los dos lados.
- Si la hacés con lomo, es la milanesa más tierna que vas a probar: se deshace en la boca.
- Presionar bien el pan rallado con la mano al empanar hace que se integre a la carne en vez de quedar suelto y caerse al freír.
- El reposo en la heladera antes de freír es el secreto para que la costra no se despegue.
- Para versión al horno: rociá con aceite en spray y horneá a 200°C, 10 minutos de cada lado.
- Freír con el aceite todavía frío: el pan absorbe grasa en vez de dorarse
- Amontonar las milanesas en la sartén: bajan la temperatura del aceite y quedan aceitosas
- Escurrir sobre papel de cocina: se ablandan por abajo